eterna vida sin prisa ni prisas
eterna vida sin prisa ni prisas,
eterna lluvia de canto y lágrimas,
después de todo no hay humanos,
después de la nada todas hermanas,
después del vacío la eterna eternidad,
nunca acabará lo que jamás empezará,
seco rumor el los árboles caídos, rotos,
sus tallos rotos hablan de ti y de mí,
allí estamos sin pestañear y morimos,
la muerte lenta o súbita que nos liga,
el despertar después de la colina lisa,
el volver a nacer del gusano y el pájaro,
esparcidas cenizas al viento supremo,
sin someterse a la corona de espinas,
a la flor de la gris nube reconocida,
sin rueda de tuerca ni reconocimiento,
sin regalos, sin nada, sólo inmortalidad,
sólo silencio dentro de la gran guadaña,
la prisa de los días y de las noches amas,
eterna vida que jamás se va, no se irá,
i vuelve tu aliento desconocido para él,
todos mis recuerdos son pasto del ayer,
anoche se llevaron su cerebro al quemar,
la ilustre calavera vela en velas rojas,
entre las velas negras del puente azul,
el río se convierte en mi cuerpo chico,
en mi primer recuerdo dónde estuvimos,
vimos el vino y vino todo el placer,
al ser, seremos libres una vez más,
y naceremos de las cenizas cómo tú,
y naceremos de nuestra tumba allá,
más adentro de las entrañas extrañas,
combinando el éxtasi con la ironía,
viendo el hierro fundirse de hielo,
viendo la edad da agua cabuzándose,
el cabo atado y todos en el vaivén,
ir y venir de sexos y mentes sabias,
las abuelas son la respuesta a mí,
los abuelos son la respuesta a ti,
remontándonos el primer esperma,
remontándonos el primer unicelular,
con las células esparcidas y sumándose,
con las células duras de cada despertar,
jamás dormimos y reposamos de noche,
es un circulo dónde todas danzamos,
desnudas ni nudos que aten tal ingravedad,
bailamos por el aire para sumar cuerpos,
corazones sumados por sangre i rubís,
mis poemas son tus poemas, no hay más,
si por haber hay más y más, eternamente,
brujas i brujos de llevan mi muerte seca,
todos querrán saber el último final y sí,
es el mismo de siempre, siempre más
ahora que se enlazan los laces y enlaces,
me gustaría derretirme cómo cera ruin,
cómo cera polinizada por tu gran visión,
por los números y los cifrados, por él
volvemos a estar dónde el sol sin punto
sin puntuación sin remisión de la misión,
sin fallo ni certamen, todos perdimos,
torturadores fascistas y revolucionarios,
sangre de mi sangre y de la tuya, suya,
escucha la hucha que no suena ni quiere,
es la del lejano y cercano círculo foral,
la transparencia de la tierra es espejo,
el alma se mezcla con todos los ojos,
es un te quiero ahora y para siempre,
ya no vale el dudar, quizás ni preguntar,
no comentar, no hablar, no prohibir,
salir siempre, lejos, muy lejos,
lejísimos familiares sin edades ni sol,
allí dónde nos escondemos todos,
nuestras almas aladas sin hielo,
nuestros sollozaos apagados,
almas sin alma, energía natural,
sin escapatoria para mi escoria,
dejándolo todo bajo nuestra tierra,
la azul marina y la roja de sangre,
del corazón y de la nueva madre,
la suya y la de mis rituales banales,
la mía y la de su ritual atmosférico,
la estratosfera aleja de mi tus manos,
sabes dónde encontrar el siguiente cuerpo,
ya estás, preso de piel y huesos una vez más,
sin religión ni credo, sin estirpe ni raza,
a cada paso es más posible el sueño,
es más probable la nueva era dulce,
somos miel y azúcar, la nueva dama
somos la abeja más maja i la maga
la hada y la diosa sin diosas
la reina sin reinas
el rey del sol
todos juntos
nadie soy
eres tú
. . .